Archivo por días: 7 noviembre, 2020

Qué no meter al microondas

 

Microondas

Por tanto, si vas a calentar una guindilla picante en el microondas o si algún plato tiene trocitos de guindilla por encima, tienes que tener en cuenta que la guindilla picante libera grandes cantidades de capsaicina, el componente que genera el picante.

Picante

Cuando abras la puerta del microondas para sacar el plato, los compuestos químicos naturales se liberarán en el aire, lo que podría generar que te lloren los ojos. Así que, una vez terminada la cocción, deja un rato abierta la puerta del microondas para que se liberen los vapores y no acerques la cara al plato.

3. Verduras de hojas verdes

Esto quizá te suene un poco raro, pero cocinar verduras de hojas verdes en el microondas puede ser peligroso. Sí, así es, el motivo es que para que se cocinen necesitan algo de humedad y si las introduces en seco, se pueden producir chispas.

Por tanto, lo que sí puedes hacer para evitar accidentes es ponerlas en el microondas en un recipiente especial para cocinar al vapor. No obstante, en cualquier caso es mejor tener cuidado y no pasarse de tiempo.

4. Salsas de tomate

Sí que puedes calentar sopas de tomate en el microondas, pero tienes que llevar un cuidado especial, ya que este tipo de salsas son demasiado espesas como para permitir que se escape el calor y el vapor que se origina durante la cocción, lo que hace que se produzcan pequeñas explosiones que ensucian el microondas. 

Es más, incluso podría darse el caso de que alguna bolsa de aire no explote hasta que se saque el plato y entonces te manches la ropa. Para evitarlo usa una tapa de microondas que luego puedes lavar.

5. Agua

Al calentar agua se puede producir un fenómeno de sobrecalentamiento, es decir, que se acumule energía en el agua sin que llegue a hervir y después, al meter una cucharilla, una bolsa de infusión, etc. el agua podría empezar a hervir bruscamente y quemarte.

Agua caliente

Así que, si aún así decides utilizar el microondas para calentar el agua lo mejor es que tengas cuidado y te pongas unos guantes de horno, por ejemplo, por si hubiera salpicaduras.

6. Uvas

No es lo más común, sabemos que la gente no suele calentar las uvas en el microondas, pero por si acaso te vamos a contar lo que podría pasar si llegaras a meterlas dentro de este.

Al calentarlas en un microondas se podrían producir chispas y hasta fuego. Es más, incluso hay varias teorías que lo explican, una de ellas es que las moléculas se ionizan y se crea un plasma brillante, el cual puede llegar a explotar.

7. Bolsas de papel

No nos referimos a las bolsas para hacer palomitas, que están preparadas para el microondas, sino a una bolsa común: una bolsa de papel normal puede producir vapores peligrosos cuando se calienta o incluso provocar un incendio. Así que, mejor evita meterlas dentro de este electrodoméstico.

 8. Recipientes de poliestireno expandido

Los envases de algunos alimentos precocinados son de poliestireno expandido (las típicas bandejas blancas). Este producto no está preparado para ser usado en el microondas, porque no soporta las altas temperaturas que se producen dentro; por tanto, lo mejor es que si vas a cocinar ese alimento en casa, lo retires de la bandeja y lo pongas en un plato normal y corriente. 

No obstante, ante cualquier duda con un envase, verifica que sea apto para microondas. Debería aparecer especificado en el recipiente. 

9. Bolsas de plástico

Cuidado con cualquier cosa de plástico que tengas la intención de meter al microondas… Solo los envases de plástico preparados para microondas pueden utilizarse en este aparato; ya que el plástico es un material que se puede fundir o migrar sustancias perjudiciales al alimento.

Bolsa de plásticp

10. Bolsas de semillas

Aunque estas bolsas están pensadas para que se calienten en el microondas, hay que seguir muy escrupulosamente las instrucciones, ya que se puede producir un sobrecalentamiento o un incendio.

11. Palillos de madera

Los palillos de madera se pueden incendiar dentro del microondas, ya que la madera es un material altamente inflamable.

12. Nada

Si haces funcionar tu horno microondas sin nada dentro, las microondas destinadas a calentar los alimentos no encontrarán nada y chocarán de nuevo con las paredes del aparato, lo que puede provocar daños importantes al microondas. No lo pongas en marcha vacío.

 

Fuente: yasss.es

Señales de la violencia psicológica

Pese a la ausencia de signos físicos que evidencien el maltrato, la violencia psicológica deja también algunas señales en cuerpo. Te contamos cuáles son algunas de ellas.

El maltrato es un tipo de interacción social o personal en el que hay una clara intención de causar un perjuicio a la otra parte. Dicho daño también puede producirse de manera sutil, hasta el punto de pasar desapercibido. Este es el caso de la violencia psicológica, que aunque no sea física, deja señales en el cuerpo.

A continuación te contaremos cuáles son algunos de sus efectos en el organismo y los problemas de salud a los que pueden conllevar.

 

¿Qué es la violencia psicológica?

La violencia psicológica es un tipo de maltrato verbal (no físico) en el que el perpetrador trata de someter a otra persona, abusando de su poder sobre ella. Tiene lugar por medio de humillaciones, descalificaciones, vejaciones, insultos, aislamiento o acoso que atentan contra la dignidad de la víctima.

Dado que no hay evidencias visibles, como golpes, rasguños o moratones, a veces resulta difícil de demostrar, ya que es la palabra de uno contra la del otro.

Violencia psicológica

 

Señales que la violencia psicológica deja en el cuerpo

1. Trastornos del sueño

Un maltrato psicológico deriva por lo común en trastornos del sueño. Las altas dosis de presión y violencia verbal provocan cuadros de ansiedad y estrés, los cuales se relacionan a menudo con el insomnio o un descanso de menor calidad.

Tal y como señala un estudio del Instituto de Neurociencia de los Países Bajos, esos estados de alerta constante se asocian a problemas para dormir, lo que, a su vez, repercute sobre el malestar que se experimenta durante el día.

Es decir, en estas circunstancias el sueño no repara la situación de estrés que vive la víctima y esta se va debilitando aún más, sin posibilidad de afrontar ese dolor de manera efectiva.

Se inicia, pues, toda una cadena de alteraciones en la que otros sistemas del organismo se ven al final implicados. Así ocurre tanto a nivel metabólico como cardiovascular, según apunta una reciente revisión dirigida por investigadores de la Universidad de Seúl (Corea del Sur).

2. Hipertensión

 

En relación con lo anterior y como indica también la publicación que acabamos de citar, la hipertensión es otra de las señales que la violencia psicológica deja en el cuerpo. Y es que el hecho de vivir en una continua sensación de alarma se vincula a una tensión arterial más elevada.

El cerebro informa al organismo de estar ante un riesgo o peligro, con lo que el bombeo sanguíneo aumenta. Esto les ocurre, por ejemplo, a las personas que residen en lugares conflictivos o en los que se exponen a amenazas constantes. En el caso del maltrato psicológico, se terminan produciendo efectos similares.

2. Trastornos alimentarios

Como se explica en un actual trabajo del doctor Markus J. Rantala y su equipo, los desórdenes en la alimentación se encuentran mediados por la respuesta de estrés que da cada individuo.

Si esta se cronifica, una de las posibles consecuencias es la variación de hábitos básicos como el de la dieta. Así sucede que las víctimas de violencia psicológica sufren perturbaciones como:

  • Pérdidas de apetito.
  • Falta de control en la ingesta.
  • Inseguridad y despreocupación por lo que se come.

En estos cambios influyen factores como el sentimiento de soledad, la frustración, la rabia contenida o el desamparo. Estos son rasgos que, a menudo, caracterizan al dolor que se vive y que hacen aún más intenso el estrés emocional al que la persona se ve abocada.

4. La depresión es otra de las señales que la violencia psicológica deja en el cuerpo

En esta clase de maltrato el componente psicológico del daño adopta formas como las siguientes:

  • Chantajes.
  • Celos desmedidos.
  • Privación de la libertad.
  • Invasión de la intimidad.
  • Dominio y sometimiento.
  • Insultos y apodos humillantes.
  • Relaciones sexuales no consentidas.
  • Gritos, descalificaciones y menosprecios.
  • Control del dinero, la ropa o las relaciones sociales.

Ante estos ataques, el afectado llega a presentar algunos de los síntomas que son propios de la depresión. Si estos se mantienen durante un largo período, el deterioro de la autoestima en la víctima puede ser devastador y derivar en trastornos del estado de ánimo significativos.

Y es que, aún sin evidenciar signos físicos, se cae en un estado de desolación tan profundo en el que, incluso, es posible contemplar el suicidio como única vía de escape.

Además, se suma el agravante de que, por lo común, el agresor suele ser la pareja o un miembro cercano de la familia.

 

¿Qué hacer, pues, ante las señales que la violencia psicológica deja?

Las señales que la violencia psicológica deja pueden no ser evidentes a simple vista, pero si se presta un poco de atención, se puede ver que están allí y que afectan la calidad de vida de la persona.

Por tanto, si detectas que te encuentras en una situación de este tipo y, además, identificas ciertas señales como las que hemos comentado, pedir ayuda es una prioridad.

 

Fuente: mejorconsalud.as.com