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Claves de una relación de pareja saludable

A veces parece que las relaciones de pareja dan mucho trabajo y se vuelven horriblemente complicadas. Pero si nos paramos a pensar, nos damos cuenta de que tener una relación de pareja saludable es muy sencillo siempre y cuando los dos miembros de la pareja sean capaces de dejar de lado sus propias inseguridades y malas experiencias del pasado.

En las relaciones de pareja es donde más se manifiestan las carencias afectivas y lascreencias irracionales que cada una de las personas ha ido adquiriendo a lo largo de su historia vital. Se replican patrones inadecuados aprendidos en la infancia y se actúa muchas veces a través de una forma sesgada de ver el mundo.

Una cultura que no promueve las relaciones amorosas sanas
Desde mi punto de vista, la sociedad en la que vivimos no favorece precisamente las relaciones de pareja saludables. Las canciones, las películas de Disney, las series de televisión y las novelas románticas nos muestran una concepción del amor que no es real y favorecen una serie de creencias acerca de las relaciones de parejas que no ayudan a que estas se mantengan en el tiempo de una manera satisfactoria.

En este artículo quiero hablar de las claves para tener una relación de pareja saludable, de las claves para que dos personas, cada una con su personalidad, con sus experiencias y con su forma de ver la vida puedan aportarse algo la una a la otra durante un tiempo prolongado (en ocasiones, toda la vida)

Si tuviera que decir un solo indicador de si una relación debe continuar sería el siguiente: ¿Tu relación de pareja te suma o te resta? ¿Te ayuda a ser mejor y a desarrollarte como persona? ¿O por el contrario te limita y es una fuente más de malestar que de emociones positivas?

¿Cuáles son las 7 claves para mantener una relación de pareja saludable?


1. Ama siempre desde la libertad
Amar desde la libertad, significa tener claro que el otro no te pertenece, que el otro es una persona que libremente decide mantener una relación contigo y que por lo tanto en cualquier momento es libre de marcharse. Amar desde la libertad significa aceptar que el otro tiene derecho a tomar las decisiones que quiera, y a elegir que quiere a hacer con su vida.Significa que cada uno debe tener su espacio privado, su intimidad. Amar desde la libertad significa que queremos compartir nuestra vida con el otro, pero que no lo necesitamos. Significa aceptar que somos dos personas diferentes y no un pack dos en uno, significa dejar nuestras inseguridades a un lado y conseguir que el otro esté con nosotros porque quiere y no mediante manipulaciones que impiden que encuentre a otra persona mejor. Significa que nuestra pareja conozca a miles de personas pero aún así, nos prefiera a nosotros.

2. Aprende a comunicarte
Una buena comunicación es uno de los pilares básicos de la pareja, ya que el diálogo es lo que permite crear un proyecto de vida en común, en donde es muy importante negociar, ceder y llegar a acuerdos.

Una comunicación adecuada puede hacer que las discusiones se conviertan en algo constructivo y que unan cada vez más a la pareja, en vez de separarla y crear rencores. Además reservar un espacio diario para conversar con nuestra pareja acerca de cualquier cosa es una excelente costumbre que favorecerá afianzar y mantener una relación satisfactoria.

El terreno en el que más problemas da una comunicación inadecuada es el de lasdiscusiones. Se puede aprender a discutir de una manera constructiva, en la que aportemos nuestro punto de vista con respeto y expliquemos como nos estamos sintiendo, sin necesidad de entrar en un círculo vicioso de reproches y acusacionesen el que lo más probable es que acabemos discutiendo acerca de algo que ocurrió hace años, dejando del lado el tema que hizo que comenzara la discusión.

Te dejo algunas pautas para aprender a discutir de manera constructiva:

Discute solo un tema por cada vez.
Habla de cómo te sientes tú, no acuses al otro.
Evita las generalizaciones (siempre, nunca, todo, nada) y habla de un hecho concreto.
Utiliza un tono amable y evita discutir un tema cuando tu nivel de enfado sea muy elevado.
Pide lo que quieras, concreta el cambio (Por ej: Me gustaría que la próxima vez que fuéramos a casa de mi madre antes de comer y no a media tarde).
No entres en reproches de la otra persona e ignora si te ataca o cambia de tema. (Por ej: Ese tema lo podemos hablar si quieres en otro momento, ahora estoy tratando de decirte que…).
Termina la crítica con algo bueno (Por ej: Te agradezco que me hayas escuchado y espero que este tema se solucione ya que me encanta estar bien contigo).
Practica la comunicación asertiva.

Sé que hacer esto es realmente complicado, y que en ocasiones lo que te apetece es gritar a tu pareja y tirar objetos por toda la casa, pero te aseguro que si respiras hondo, esperas que baje tu nivel de activación para hablar y utilizas estas pautas obtendrás resultados mucho mejores.

3. Aprende a pensar en verde
Cada persona ha tenido unas experiencias diferentes y una historia de aprendizaje previa diferente por lo cual tiene una personalidad diferente y ve el mundo de una manera distinta a la tuya.

Si te pones unas gafas azules y te pregunto de qué color ves el mundo me responderás que azul ¿Verdad? Y seguramente por más que me empeñe en demostrarte que es amarillo, y que no lo estás viendo de la manera correcta será imposible que me des la razón ya que realmente tu mundo es azul.

Nuestra historia de aprendizaje hace que veamos el mundo de un color o de otro, y para nosotros simplemente el mundo será de ese color porque lo vemos así. El problema es cuando para uno de los miembros de la pareja el mundo es azul y para el otro es amarillo, este es el momento de pensar en verde.

No siempre tienes que estar de acuerdo en lo que tu pareja piensa, creo que nos obcecamos demasiado en llevar razón, cuando el objetivo final es solucionar el conflicto.

Cuando detectes que ambos tenéis puntos de vista completamente diferentes, en vez de seguir discutiendo por llevar razón y salirte con la suya, plantea soluciones intermedias en las que se incluyan ambos puntos de vistas. Ni azul, ni amarillo,¡Verde!

4. Comparte tiempo de calidad con tu pareja
Compartir tiempo de calidad con tu pareja es un elemento clave para que la relación no acabe sumida en la rutina. Entiendo que en ocasiones llegamos a tener una vida muy ajetreada y prácticamente la vivimos en piloto automático sin darnos cuenta lo que está ocurriendo a nuestro alrededor, pero reservar algo de tiempo para compartirlo con tu pareja debe estar entre tus prioridades si tu objetivo es mantener una relación de pareja saludable.

Salir algún día a cenar, una escapada de fin de semana, vuestra peli favorita con palomitas, etc…

5. Nunca dejes de cuidar la relación
Al principio de las relaciones solemos mostrar nuestra mejor parte al otro, somos detallistas, le decimos cumplidos, etc… Sin embargo con el paso del tiempo estos gestos suelen ir disminuyendo hasta que en ocasiones desaparecen. Las relaciones son como las plantas, si no las riegas, mueren. Así que si quieres mantener tu relación fresca y colorida nunca dejes de regarla.

Algo tan simple como decirle al otro lo guapo que está hoy, regalarle flores, invitarle a cenar, llevarle al sitio donde os conocisteis, etc… puede mantener la relación durante mucho tiempo en un estado excelente.

6. Cuando quieras que el otro cambie, cambia tú
Creo que nos pasamos demasiado intentando cambiar a las personas, la mayoría de las veces sin obtener resultado alguno. Las personas solo cambian cuando quieren cambiar, o cuando cambia su entorno.

Por lo tanto, si lo que queremos es que nuestra pareja cambie lo mejor que podemos hacer es cambiar nosotros.

Si queremos que deje de salir tanto con sus amigos seguramente funcione mejor agradecerle los días que se quede contigo toda la tarde que reprocharle cada vez que salga, si queremos que sea más cariñoso ¿Qué tal si empezamos a mostrar nosotros más gesto de cariño?

7. Respeto y confianza
Sin respecto y confianza no existe la posibilidad de una pareja saludable. Amar es respetar y confiar, y sin respeto y confianza simplemente no hay amor.

Relaciones basadas en celos y faltas de respeto están destinadas el fracaso. Por no hablar de los casos de infidelidad en el matrimonio.

Concluyendo
En resumen, aunque podríamos añadir algunos puntos más, desde mi punto de vista estos son los siete puntos clave para que una relación de pareja pueda funcionar a largo plazo y ser satisfactoria para ambos miembros de la pareja.

Fuente: salud.facilisimo.com

La carta a los Reyes

6 consejos pedagógicos para escribir la carta a los Reyes Magos

Carta a los Reyes Magos

El proceso de escribir la carta a los Reyes Magos es una actividad muy emotiva y uno de los momentos más especiales que los padres comparten con sus hijos, pero además, puede suponer una gran oportunidad para educar en valores a los más pequeños de la casa. Para ello el escrito con destino a Oriente tiene que ir mucho más allá de una enumeración de deseos con forma de regalo con el que se guíe la compra en la tienda de juguetes.

Os animamos a que aprovechéis la ocasión y os contamos las posibilidades de escribir la carta a los reyes Magos como una forma de fomentar valores como la generosidad, la empatía, el respeto o el consumo responsable.

  • Proceso compartido: Para poder aprovechar esta actividad como oportunidad educativa tenemos que convertir el momento de redactar la carta a los Reyes Magos en un proceso mediante el que fomentemos que el niño tenga que pensar sobre sus deseos, (que le gustaría tener, hacer, descubrir, regalar, aprender, experimentar…). Así pues, con antelación, nuestro hijo podrá reflexionar sobre aquellas cosas que le gustarían más y tendrá más momentos en los que pueda pensar y ordenar sus deseos.
    A la hora de elaborar la carta es importante que le acompañemos ya que es un momento muy especial y así poder intervenir prestando los consejos que se consideren pero sin olvidar que se trata de proponer caminos para que el niño pueda llegar a donde quieres sin dictarle qué tienen que hacer.

 

  • Reflexionar sobre las cosas que pueden mejorar y sobre las buenas: Escribir la carta a los Reyes Magos también puede ser útil para realizar un repaso al desarrollo del año para el niño. Puede ser un momento en el que el niño reflexione sobre aquellas conductas o experiencias que le han sido positivas y compartirlas, de la misma forma que puede reconocer aquellos momentos en los que no ha conseguido dar lo mejor de sí mismo. Con esto estaremos proyectando las conductas deseables y el niño tendrá ocasión de reconocer los errores cometidos a lo largo del año y también hacer propósitos de mejora.

 

  • Enseñar a ser solidarios: este momento también puede servir para enseñar a nuestros hijos a ser solidarios y a compartir. Será suficiente sugerir la inclusión en la lista regalos para familiares, amigos, conocidos, o incluso para los niños que no tengan regalos, (podemos explicar que los Reyes Magos no llegan a todos los sitios y podemos pedir presentes para repartirlos donde ellos no llegan)

 

  • Aprender a ser moderados: Consiste en hacer reflexionar a los niños sobre la cantidad de regalos que van a pedir y el uso que les van a dar para animarles a no a pedir cosas sin sentido. Así pues, los niños tendrán que pensar qué regalos prefieren y por tanto realizarán una decisión según sus preferencias y necesidades.

 

  • Pedir deseos: Proponer que uno de los regalos sea un deseo que no responda a un objeto material es una buena forma de introducir los valores positivos en nuestros hijos. Algunos de estos deseos pueden ser la recuperación de algún conocido que esté enfermo, que se acabe algún conflicto conocido, que mejoren las condiciones de alguna persona cercana o sobre algún colectivo del que se conozcan las dificultades por las que atraviesan, etc.

 

  • Enseñar a ser agradecidos: Una vez recibidos los deseos que se han plasmado en la carta puede ser un buen momento para agradecer a los Reyes Magos que les hayan traído los regalos que habían pedido, o al menos parte de ellos.

Del mismo modo que se han puesto en contacto con los Reyes Magos, podemos proponer que lo hagan de nuevo para agradecer lo que han hecho y así tendrán la oportunidad de apreciar el esfuerzo que ellos han realizado trayendo los regalos desde tan lejos.

Esperamos que os puedan servir estos consejos y podáis disfrutar con vuestros hijos de la elaboración de la carta a los Reyes Magos así como de la magia de estos días compartiendo vuestro tiempo con los seres más queridos.

 

Fuente: Omar Ferri, es psicopedagogo y terapeuta en Red Cenit

La Post-depresión

Cosas que hacen las personas que han superado una depresión

Las personas que han superado una depresión saben que a veces el cuerpo no puede con el alma. Son además muy conscientes de que las recaídas son comunes. Esa sombra fría sigue acechando de forma sigilosa. Ahora bien, haber salido de ese túnel les habilita también en nuevos recursos que no dudan en aplicar a diario. Un buen enfoque, la resiliencia y la actitud son sus mejores salvavidas.

Hay quien considera a la depresión como la gripe de los trastornos mentales. La incidencia en la población no deja de aumentar, es como una “cepa” cada vez más resistente que causa estragos y que a menudo se vive en silencio y en aislamiento. Los datos nos dicen que menos de un 40% de personas dan el paso para pedir ayuda profesional, siendo los hombres el grupo poblacional más resistente a la hora de demandar apoyo experto.

Sin embargo, más allá de los datos y de el hecho de que la OMS considere ya la depresión como una epidemia, existe un factor casi igual de importante. Hablamos de las recaídas. Los estudios nos dicen que la recaída, tras una remisión completa, es del 50%. Es decir, el riesgo es evidente. Así, es prioritario que tanto profesionales como los propios pacientes establezcan un plan de prevención.

Este plan en realidad no es más que dar forma a un estilo de vida mental físico y emocional más saludable. Es aplicar a nuestra cotidianidad una serie de estrategias, enfoques y herramientas con las que minimizar el efecto de los factores estresantes, reconocer disparadores y generar un adecuado enfoque psicológico.

 

¿Qué suelen hacer las personas que han superado una depresión?

Las personas que han superado una depresión no están hechas de un material especial. No son súper mujeres o súper hombres. Son amigos, familiares, compañeros de trabajo, adolescentes e incluso niños que se han dejado ayudar, que han aprendido del proceso y encaran la vida de otro modo.

Ese aprendizaje obtenido no debe caer en el vacío. Asimismo, algo que comprenden es que la depresión es una enfermedad crónica. Como tal, requiere de inteligencia, compromiso y habilidad en la gestión, tanto de emociones como de pensamientos. Implica aprender a convivir con esa sombra, pero no dejar que ella nos defina en ningún momento. Veamos a continuación qué estrategias aplican las personas que han superado una depresión.

1. Lidian contra la apatía con nuevos intereses

Tristeza, pérdida de interés y apatía. Estas dimensiones configuran la triada oscura de gran parte de las depresiones. Dejarnos atrapar por ella nos llevará de nuevo a la deriva. Quedaremos de nuevo atrapados en la red del abatimiento para darle las llaves una vez más a la depresión. De este modo, aquellas personas que ya han transitado una vez por esta senda y han conseguido salir ya cuentan con algunas estrategias y herramientas que probablemente serán útiles para ellas de nuevo. Así, cuando aparece la apatía, el cansancio que apaga la mente y el cuerpo, hay que reaccionar.

  • Buscan intereses nuevos: se apuntan a cursos, incorporan nuevas actividades a su rutina.
  • Hacen cambios en sus hábitos cotidianos para hallar nuevos incentivos.
  • Comparten su tiempo con personas positivas, con buenos amigos.

2. Saben reconocer los disparadores: no al pensamiento rumiante

El pensamiento rumiante (repetitivo y negativo) es el ovillo que asienta el pilar de una depresión. Son esos momentos en los que empezamos a obsesionarnos con los errores, anticipando hechos, atrayendo fatalidades y nubes oscuras a días luminosos. No es lo adecuado.

Las personas que han superado una depresión saben que en estos casos la terapia cognitiva es de gran ayuda. Hay que cambiar el enfoque, romper el ciclo de la negatividad y establecer salidas para los círculos negativos de pensamientos y conductas.

 

3. Se levantan con un propósito

Levantarnos sin una meta es dar un día por perdido. Abrir los ojos a esa nueva mañana sin una motivación es iniciar esa jornada con el corazón apagado. Con la mente sin ganas…

Si queremos evitar recaídas hay que hacerlo: establecer propósitos, objetivos concretos. En ocasiones, pueden ser cosas tan simples como tener la tarde para mí, comprar un libro, reservar un viaje, quedar con alguien…

4. Han aprendido a decir “no”

Poner filtros en nuestros entornos más cercanos es clave de salud. Quien deja que todo pase y que todo le llegue queda colapsado. Es más, una de las causas más comunes de la depresión es precisamente el creer que podemos con todo. Pensar que quedar bien con todos es sinónimo de bondad es sin duda otro error que merma por completo nuestro equilibrio interno.

Las personas que han superado una depresión entienden que en su día a día deben establecer límites. Decir “no” cuando así lo sienten y “sí” cuando lo desean, es un ejercicio de bienestar absoluto.

5. Ejercicio moderado cada día

El cuerpo que se mueve con la vida deja a un lado sus tristezas. Quien camina, baila, nada, salta o ejercita sus músculos se regala buenas dosis de endorfinas, mejora su circulación y oxigena el cerebro. Todo ello se traduce en un nivel más alto de serotonina, esa hormona que nos protege de las tristezas…

Primer paso

 

6. Sí a una buena alimentación

Una buena alimentación no es el antídoto contra los trastornos depresivos. Sin embargo, puede actuar como un buen protector por varios motivos: ponemos interés en algo, nos preocupamos por comprar buenos alimentos, cocinar nuevas recetas…

Asimismo, incorporar a nuestra vida esas dietas balanceadas donde obtengamos un buen nivel de triptófano, magnesio y así como antioxidantes y ricas vitaminas, nos ayudará también a producir más serotonina.

7. El Mindfulness para evitar remisiones en la depresión

Un modo probado de prevenir remisiones en la depresión es practicar la atención plena. Es más, existen numerosos estudios que avalan los beneficios del Mindfulness como estrategia psicológica para reducir el impacto del estrés y la ansiedad en nuestro día a día.

  • Esta técnica de meditación nos ayuda a ser más conscientes de nuestras emociones.
  • Rompemos el círculo del pensamiento rumiante.
  • Se reducen las molestias físicas asociadas al estrés.
  • Nos permite reflexionar sobre las experiencias inmediatas para tomar mejor decisiones y priorizar.
  • Con el mindfulness exploramos otras opciones, despertamos nuestra creatividad, nuestra intuición para descubrirnos como personas.

 

Para concluir, incidir en un punto: cada persona debe hallar su estrategia, su música interna. Es necesario que encontremos nuestro propio motor y esas herramientas que más nos funcionen para dejar a un lado la apatía, el abatimiento y ese malestar del alma que convive en ese demonio llamado depresión.

 

 

Fuente: lamenteesmaravillosa.com

Señales de la violencia psicológica

Pese a la ausencia de signos físicos que evidencien el maltrato, la violencia psicológica deja también algunas señales en cuerpo. Te contamos cuáles son algunas de ellas.

El maltrato es un tipo de interacción social o personal en el que hay una clara intención de causar un perjuicio a la otra parte. Dicho daño también puede producirse de manera sutil, hasta el punto de pasar desapercibido. Este es el caso de la violencia psicológica, que aunque no sea física, deja señales en el cuerpo.

A continuación te contaremos cuáles son algunos de sus efectos en el organismo y los problemas de salud a los que pueden conllevar.

 

¿Qué es la violencia psicológica?

La violencia psicológica es un tipo de maltrato verbal (no físico) en el que el perpetrador trata de someter a otra persona, abusando de su poder sobre ella. Tiene lugar por medio de humillaciones, descalificaciones, vejaciones, insultos, aislamiento o acoso que atentan contra la dignidad de la víctima.

Dado que no hay evidencias visibles, como golpes, rasguños o moratones, a veces resulta difícil de demostrar, ya que es la palabra de uno contra la del otro.

Violencia psicológica

 

Señales que la violencia psicológica deja en el cuerpo

1. Trastornos del sueño

Un maltrato psicológico deriva por lo común en trastornos del sueño. Las altas dosis de presión y violencia verbal provocan cuadros de ansiedad y estrés, los cuales se relacionan a menudo con el insomnio o un descanso de menor calidad.

Tal y como señala un estudio del Instituto de Neurociencia de los Países Bajos, esos estados de alerta constante se asocian a problemas para dormir, lo que, a su vez, repercute sobre el malestar que se experimenta durante el día.

Es decir, en estas circunstancias el sueño no repara la situación de estrés que vive la víctima y esta se va debilitando aún más, sin posibilidad de afrontar ese dolor de manera efectiva.

Se inicia, pues, toda una cadena de alteraciones en la que otros sistemas del organismo se ven al final implicados. Así ocurre tanto a nivel metabólico como cardiovascular, según apunta una reciente revisión dirigida por investigadores de la Universidad de Seúl (Corea del Sur).

2. Hipertensión

 

En relación con lo anterior y como indica también la publicación que acabamos de citar, la hipertensión es otra de las señales que la violencia psicológica deja en el cuerpo. Y es que el hecho de vivir en una continua sensación de alarma se vincula a una tensión arterial más elevada.

El cerebro informa al organismo de estar ante un riesgo o peligro, con lo que el bombeo sanguíneo aumenta. Esto les ocurre, por ejemplo, a las personas que residen en lugares conflictivos o en los que se exponen a amenazas constantes. En el caso del maltrato psicológico, se terminan produciendo efectos similares.

2. Trastornos alimentarios

Como se explica en un actual trabajo del doctor Markus J. Rantala y su equipo, los desórdenes en la alimentación se encuentran mediados por la respuesta de estrés que da cada individuo.

Si esta se cronifica, una de las posibles consecuencias es la variación de hábitos básicos como el de la dieta. Así sucede que las víctimas de violencia psicológica sufren perturbaciones como:

  • Pérdidas de apetito.
  • Falta de control en la ingesta.
  • Inseguridad y despreocupación por lo que se come.

En estos cambios influyen factores como el sentimiento de soledad, la frustración, la rabia contenida o el desamparo. Estos son rasgos que, a menudo, caracterizan al dolor que se vive y que hacen aún más intenso el estrés emocional al que la persona se ve abocada.

4. La depresión es otra de las señales que la violencia psicológica deja en el cuerpo

En esta clase de maltrato el componente psicológico del daño adopta formas como las siguientes:

  • Chantajes.
  • Celos desmedidos.
  • Privación de la libertad.
  • Invasión de la intimidad.
  • Dominio y sometimiento.
  • Insultos y apodos humillantes.
  • Relaciones sexuales no consentidas.
  • Gritos, descalificaciones y menosprecios.
  • Control del dinero, la ropa o las relaciones sociales.

Ante estos ataques, el afectado llega a presentar algunos de los síntomas que son propios de la depresión. Si estos se mantienen durante un largo período, el deterioro de la autoestima en la víctima puede ser devastador y derivar en trastornos del estado de ánimo significativos.

Y es que, aún sin evidenciar signos físicos, se cae en un estado de desolación tan profundo en el que, incluso, es posible contemplar el suicidio como única vía de escape.

Además, se suma el agravante de que, por lo común, el agresor suele ser la pareja o un miembro cercano de la familia.

 

¿Qué hacer, pues, ante las señales que la violencia psicológica deja?

Las señales que la violencia psicológica deja pueden no ser evidentes a simple vista, pero si se presta un poco de atención, se puede ver que están allí y que afectan la calidad de vida de la persona.

Por tanto, si detectas que te encuentras en una situación de este tipo y, además, identificas ciertas señales como las que hemos comentado, pedir ayuda es una prioridad.

 

Fuente: mejorconsalud.as.com

Miedo infantil, que no hacer

Lo que no debes hacer cuando tu hijo sienta miedo

No debemos ignorar ni burlarnos de los miedos de los niños y sí ayudarles a superarlos

Es tan importante saber lo qué hacer cuando los niños sienten miedo como lo que no se debe hacer. Miedo de salir a la calle, miedo de dormir solo, miedo de la oscuridad, a los extraños… son muchas las situaciones que provocan miedos a los niños. Para que los niños superen sus miedos, la actitud de los padres es esencial. Corresponde a los padres respetar, comprender y buscar entender los miedos de sus hijos, y a la vez enseñarles a superarlos.

Cuando tu hijo sienta miedo no te burles ni lo ignores

Cómo hacer frente a los miedos de los niños

Los miedos infantiles son inevitables pero si el niño cuenta con el apoyo y la paciencia de sus padres, el miedo sólo será una palabra de 5 letras. Es necesario que el niño sienta confianza en alguien sí controlables si el niño cuenta con la confianza y la ayuda de sus padres y cuidadores.

Sigue esos 9 consejos y recomendaciones para que los niños superen los miedos con la ayuda y la orientación de los padres:

1 – No asuste a tu hijo con historias de ogros, de fantasmas, de brujas, etc., principalmente antes de acostarle. Tienes que decirle que estos personajes solamente existen en los cuentos y películas…

2 – No te rías de los temores que tu hijo expresa. Si ridiculizas o burlas de su miedo disminuirá su confianza. Frases como No seas tonto, niños como tu no deben tener miedo de eso, o No tienes vergüenza de tener estos miedos…, no contribuirán para disminuir el temor que él siente. Al revés, le desanimará a compartir sus temores contigo.

3 – No transmita más miedo a tu hijo del que ya tiene. Él necesita tener su seguridad y confianza. No ignore sus miedos. No le mienta, por ejemplo, diciéndole que una inyección no le dolerá o algo parecido. Si mientes sobre una situación de miedo le producirá más temor. Ayúdale a prepararse para enfrentar la situación con la verdad y con honestidad. Si tu hijo tiene miedo de irse al colegio, oiga sus razones, llévalo de visita a la escuela, enséñale su clase y habla sobre lo mucho que irá aprender allí.

4 – No obligues a tu hijo a pasar situaciones que él teme. Los miedos no se superan enfrentándose a la situación de una vez por todas. En lugar de ayudar, algunas veces esto intensifica el miedo. Tu hijo tiene el derecho de acostumbrarse poco a poco a situación que él teme. No le obligues ver una película de la cual él tiene miedo, o que acaricie a un perro que no le gusta, o que se monte en una montaña rusa cuando vayan a un parque de atracciones.

5 – No transmita sus temores personales hacia tu hijo. Si tienes miedo a las arañas, tu hijo puede sentirlo. La forma en que enfrentas tus propios miedos le da a tu niño el patrón a seguir para enfrentar situaciones similares. El miedo también se aprende.

6 – No le llames de cobarde o infantil a tu hijo si se muestra temeroso ante cualquier situación. No le ridiculices. Eso no le ayudará en absoluto. Le hará sentirse inseguro, necesitado de cariño, solitario y sin comprensión.

7 – No le obligues a afrontar su miedo en solitario. Este es un tremendo error. Nunca obligues a tu hijo a entrar a oscuras en su habitación si no quiere hacerlo. Provocarás un aumento de su ansiedad y contribuirás a alargar ese miedo e incluso a perpetuarlo. Además, el sentimiento de no ser capaz de afrontar la situación no le dejará sentirse orgulloso de sí mismo.

8 – No le des demasiada importancia. Si cada vez que veas un perro te interpones entre tu hijo y el animal e insistes en que tu le defenderás, el niño acabará pensando que todos los perros son realmente peligrosos y no podrá superar su miedo.

9 – No ignores los miedos de tu hijo. Si así lo haces, el niño se sentirá perdido y solo. No encontrará la forma de enfrentarse al problema y percibirá por tu parte desinterés y falta de cariño y de atención.

5 cosas que debes hacer cuando tu hijo tiene miedo

Niña ojos verdes

Cuando el niño siente miedo a algo, a alguien o a alguna situación o circunstancia, los padres pueden seguir estos 5 consejos:

1. Entender y ponerse en el lugar del niño. Explicarle que el miedo es normal en ciertas situaciones. Hablar con el niño sobre el por qué él siente miedo y darle razones para entender que sus miedos no tienen fundamento.

2. Ofrecer apoyo y comprensión. Demuestra a tu hijo que puedes ayudarle a perder el miedo a algo en concreto.

3. Ayudar al niño a analizar racionalmente que él está fuera de peligro.

4. Enseñar al niño a calmarse utilizando técnica de respiración.

5. Afrontar los miedos de tu hijo junto a él. Si el niño tiene miedo a perros, por ejemplo, no cambie de acera cuando os encontréis con algún perro. Actúe con naturalidad que poco a poco tu hijo se dará cuenta de que su miedo no tiene sentido.

Más consejos sobre los miedos de los niños

 

Miedos más comunes en la infancia

Miedos más comunes en la infancia. Información sobre los tipos de miedos de los niños. Identifica los miedos de tu hijo. Los miedos más comunes de los niños son el miedo a la oscuridad, el miedo alas personas desconocidas y el miedo a las situaciones nuevas. Pero hay más.

Miedos más comunes en la adolescencia

Miedos más comunes en la adolescencia. Te explicamos cuáles son los miedos más comunes en la adolescencia, qué miedos atormentan a los adolescentes, cuáles son sus orígenes y cómo podemos ayudar a nuestro hijo adolescente a superar el miedo. Los miedos en la adolescencia. Consejos para ayudar al adolescente a superar los miedos.

Miedos más comunes de los padres

Miedos más comunes de los padres. Hemos hecho una lista con los miedos más comunes, los que todos los padres tienen por sus hijos. Debes tener en cuenta que los miedos infantiles son un reflejo de las inseguridades de los propios padres. Es nuestra labor reforzar su autoestima y confianza para que puedan vivir felices.

Los miedos más comunes de los niños según su edad

Los miedos más comunes de los niños según su edad. Miedos en la infancia según los años que tenga el niño. Hay edades en las que evolutivamente hablando es normal tener miedo. Los niños a los dos, cuatro o incluso los seis años pasan por una etapa de miedos. Conoce los miedos más comunes de cada etapa de los niños.

Cómo evitar que los miedos condicionen a los niños

Cómo evitar que los miedos condicionen a los niños. Los padres cometemos el error en ocasiones de transmitir nuestros propios miedos a los niños. Si tememos a las alturas, a los animales o a viajar en avión, infundimos esos miedos en nuestros hijos, un error de educación. Te contamos cómo puedes evitar que tus miedos condicionen a tu hijo y cómo gestionar los temores.

Consejos para desmontar los miedos de los niños

Consejos para desmontar los miedos de los niños. Te mostramos unos útiles consejos para desmontar los miedos de los niños. ¿Cómo podemos ayudar a los niños a superar sus miedos? El miedo no es tan negativo como podamos imaginar, sino que también tiene una parte positiva. La psicóloga Silvia Álava ofrece valiosos consejos y recomendaciones para los padres.

Fuente: guiainfantil.com

Miedo infantil por edades

A qué tienen miedo los niños según su edad

Las cosas que asustan a los niños van cambiando a medida que ellos van creciendo. Miedos infantiles por edades

Los miedos infantiles son diferentes según la edad del niños. Algunos se mantienen a lo largo de los años y otros, sin embargo, aparecen y desaparecen según avanza la maduración del niño. Por ejemplo, no es lo mismo el miedo que siente un bebé, más relacionado con los nuevos descubrimientos y lo que aún desconoce,  que el que puede sentir un niño de 12 años, que tienen mucho más que ver con su entorno social y la responsabilidad.

Descubre las cosas que asustan a los niños y que van cambiando a medida que ellos crecen. Esta tabla gráfica te ayudará a seguir la evolución de los miedos de los niños por edades.

Lo que asusta a los niños según la edad que tengan

Miedos de los niños según la edad

Los miedos cambian con nosotros a lo largo de nuestras diferentes etapas evolutivas. En los niños, están muy presentes desde que nacen, pero son diferentes según va creciendo. Te explicamos a qué tienen miedo los niños según su edad:

– De 0 a 6 meses
Durante esta etapa de apego, los bebés sienten una unión muy fuerte con sus padres. Se sienten protegidos y todo lo que les rodea les resulta extraño y supone una amenaza para ellos. Por eso, en los primeros 6 meses, los miedos más comunes son los miedos a los desconocidos, pero también a sonidos fuertes que puedan sobresaltarles. También pueden tener miedo a caerse, ya que aún son frágiles y necesitan sentirse seguros tanto emocionalmente como a nivel físico.

– De 7 a 12 meses
Los bebés comienzan a gatear, a ponerse de pie, a investigar el mundo que les rodea. Es una etapa de descubrimientos apasionantes para ellos, y sin embargo, se generan nuevos miedos. Por ejemplo, siguen necesitando la protección de sus padres. Necesitan sentirse seguros a su lado, y empiezan a temer que desaparezcan. Es la etapa en la que más ‘extrañan’. No entienden que sus padres desaparezcan y vuelvan a a parecer horas después. Piensan con horror que les abandonan. También siguen asustándoles los ruidos fuertes, y comienzan a sentir otros tipos de miedos a estímulos externos. Por ejemplo, al baño. En muchos niños de esta edad también comienzan a darse los primeros miedos a las alturas.

– De 1 a 4 años
El vínculo con los padres sigue siendo muy fuerte. Aún no han desarrollado del todo la autonomía necesaria, y por eso continúan sintiendo miedo al abandono. También se generan otros muchos miedos muy comunes en los niños, como el de la oscuridad, un miedo que puede acompañarles durante muchos años, e incluso perdurar hasta la adolescencia.

Existen en esta etapa miedos muy diversos, que dependen de cada niño: a los ruidos fuertes, a los payasos, a personajes de la tele o de ficción con colores fuertes que les asusta… A los animales grandes y fuertes y a las tormentas, por el ruido que generan los truenos. Además, por primera vez los niños comienzan a sentir miedo a los cambios.

– De 4 a 8 años
En esta etapa, el niño es más independiente y comienza a darle más importancia a sus relaciones sociales. De pronto escucha noticias y ve imágenes en la televisión que no entiende y le impactan y asustan. Se dan los primeros miedos a las guerras, los atentados, la muerte y el dolor. También tiene miedo a quedarse solo. Y sobre todo, el miedo más común en esta etapa es a los monstruos y a los seres sobrenaturales, como los zombis, los vampiros o los fantasmas.

– De 8 a 12 años
El niño por fin entiende que sus padres no van a abandonarle. Ese miedo desaparece. También abandona miedos anteriores como el miedo a los ruidos fuertes o a los monstruos, ya que al fin entiende que no existen. Sin embargo, comienzan a generarse otros miedos más profundos, relacionados con su entorno sociales y las responsabilidades que van asumiendo. De pronto sienten miedo a rechazados, a su apariencia física, al fracaso, a defraudar a sus padres, a suspender un examen…

 

Como ves, los miedos evolucionan junto a los niños. Muchos de ellos, si no se localizan y tratan a tiempo, pueden perdurar en la etapa adulta.

Fortalece la autoestima

fortalecer la autoestima gato a tigre

Todas las personas disponemos de mecanismos para fortalecer la autoestima y optimizar el concepto que tenemos de lo que somos y lo que valemos.


Sin embargo, nadie nos enseña a utilizarlos, y muchas veces terminamos por rendirnos ante un autoconcepto nocivo y desalentador de nosotros mismos.


Hay quienes se creen destinados a tener el peor concepto de sí mismos, y otros que, ni siquiera saben que esa imagen es fabricada por ellos mismos.


Quienes creen que valen poco no pueden sentirse bien consigo mismos, y por lo tanto, tampoco pueden valorar a otras personas, circunstancias o cosas.


Por otro lado, quienes aprenden a valorarse, apreciarse y disfrutar de sí mismos, también son más capaces de disfrutar su vida y de todo cuanto les rodea.


Si quieres aprender a valorarte más y no sabes cómo lograrlo, aquí aprenderás a utilizar los mejores mecanismos para fortalecer la autoestima.


¿Qué son los mecanismos de autoestima?


Los mecanismos para fortalecer la autoestima son las creencias, actitudes y actividades que nos llevan a desarrollar un sano aprecio por nosotros mismos y nuestras capacidades.


Fortalecer la autoestima es una cuestión de percepción, podemos aprender a vernos de manera distinta, e incrementar el valor personal que nos autoasignamos.


Es decir, nuestra autoestima es una creencia, el criterio que nos indica si somos valiosos o despreciables, buenos o malos, capaces o incapaces, etc.


Y el nivel donde esas características se encuentran respecto a sus polos. Concretamente, la autoestima se refiere al valor que nos atribuimos como personas.


quererse a uno mismo

¿Necesito fortalecer mi autoestima?


Una pregunta simple pero reveladora: ¿Cuánto valor consideras que tienes? Procura ser lo más honesto posible y esfuérzate en desarrollar tu respuesta.


¿En qué criterios te basas para juzgarte de esa manera?, esos criterios ¿cumplen con tus propias convicciones o con las expectativas de otras personas?…


¿Quién o qué determina cómo “deberías ser”? bien, ahora puedes darte cuenta de muchas cosas, pero sobre todo, de cuál es tu nivel de AUTO-estima.


Para tener un punto de referencia, podemos decir que las señales inequívocas de que necesitas fortalecer tu autoestima son las siguientes:



No sabes lo quieres de la vida.

Tienes poca motivación.

Postergas tus deberes.

Tienes un estilo de vida sedentario.

Mantienes adicciones o prácticas nocivas.

Te consideras incompetente.

No sabes defenderte.

Te aterra decir: “NO”.

Te aíslas, eres tímido o apocado.

Nunca dices lo que realmente piensas.

Dependes emocionalmente de tu pareja.

Eres hipersensible a las críticas.

Nada te apasiona (vacío existencial).

Maltratas o descuidas tu propio cuerpo.

Te aburres, no puedes divertirte.

También es importante señalar que hay ocasiones en que nuestra autoestima puede disminuir como consecuencia natural de problemas y dificultades.


Por ejemplo: un divorcio o separación, un despido laboral, la pérdida de un ser querido, una enfermedad crónica, crisis financieras o problemas legales, etc.


Es decir, es normal y esperable que tu autoestima disminuya ante cualquier experiencia relevante que afecte tu calidad de vida, pero sólo temporalmente.


Durante las “malas rachas” o “épocas duras” es natural que nuestro estado de ánimo decaiga, incluso teniendo una buena autoestima, no somos máquinas.


Sin embargo, una persona con autoestima elevada pondrá todo su empeño para enfrentar el desafío, y de considerarlo necesario pedirá ayuda profesional.


Si te identificas con estas experiencias o ya las superaste, pero aun así percibes la necesidad de fortalecer tu autoestima, entonces debes poner manos a la obra.


Baja autoestima


10 mecanismos para fortalecer la autoestima


Nuestra autoestima depende en gran parte de nuestra dieta mental, es decir, de la calidad de nuestros pensamientos y actitudes hacia nosotros mismos.


Por lo tanto, debes enfocar tus esfuerzos en crear contenido de calidad para tu mente, tanto en la forma en que piensas sobre ti, como en tus experiencias.


Y esto sólo lo puedes lograr, si estimulas aquellas ideas y actividades que “le hablen bien” a tu propia mente, de lo que eres y la forma en que te conduces.


Nuestra recomendación es poner en práctica los mecanismos para fortalecer la autoestima, durante un periodo mínimo de 30 días para lograr buenos avances.


1. Aspecto personal


De todas las rutinas, esta es la más fácil de llevar a cabo y la que más pronto da resultados, sin embargo, es tan básica, que muchas veces la pasamos por alto.


Generalmente nos arreglamos para otros cuando asistimos a un evento, y solemos subestimar el impacto de nuestra estética personal sobre nosotros mismos.


¡Arréglate y vístete para ti! Al invertir más en tu higiene, aspecto personal y vestimenta invariablemente comenzarás a sentirte mucho más atractivo.


La gente que te rodea lo notará y te lo hará saber. Si no tienes idea de cómo mejorar tu arreglo personal observa los aparadores de las tiendas de ropa.


Pon atención a los conjuntos, consulta revistas o acude a la estética y pide sugerencias al personal, mejor aún pide a un amigo que te acompañe y asesore.


2. Cuida tu cuerpo


Sin lugar a dudas cuidar tu cuerpo y ejercitarlo hará que te sientas fuerte y lleno de energía. Además, reducirás tus niveles de estrés y estrás de buen humor.


No se trata de cambiar tu cuerpo de la noche a la mañana, sólo enfócate en hacerlo y déjate llevar, sin importar cuál sea tu complexión o cuanto peses.


Respecto a tu alimentación procura reducir la ingesta de azúcar y carbohidratos (comida chatarra), consume vegetales variados y toma mucha agua.


En unos cuantos días podrás notar como tu sueño y apetito se van regularizando, además le estarás enviando a tu mente un poderoso mensaje subliminal:


“Soy una persona valiosa, por lo tanto, me amo y cuido de mí”. 20 minutos de ejercicio al día es suficiente para lograr un impacto positivo en tu autoestima.


3. Congruencia


Habitúate a mantener un comportamiento acorde al bienestar, evita fruncir el sueño, apretar la boca, y mover las piernas o manos nerviosamente.


Exprésate de acuerdo a tus propias convicciones, sé directo, habla con voz sonora y sin vacilaciones. Practica con amigos y sus reacciones te sorprenderán.


Al caminar elimina la rigidez de tu cuerpo, siempre manteniendo la frente en alto (no te encorves). Y lo más importante: diviértete, sonríe y se tú mismo.


4. Ejerce liderazgo


Ser líder es simplemente invitar a los demás a conocer tu realidad, no necesitas convertirte en jefe de la compañía, capitán generalísimo o alcalde de la ciudad.


Eres un líder cuando te enfocas en tus propios gustos y convicciones, en lugar de reaccionar a la opinión, actitudes o preferencias de otras personas.


Tu liderazgo radica en que los demás te escuchen y tomen en cuenta. Enfócate en aquellas cosas en las que eres bueno, o mejor aún en las que eres un experto.


Habla constantemente de aquello que te apasiona, involúcrate ayudando a solucionar problemas y pon tus habilidades al servicio de la gente que te rodea.


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5. Apasiónate


Dedícate de manera constante a aquello que más te entusiasma, y si ya estás en camino sólo hazlo con pasión y comprometiéndote contigo mismo:


“Durante los próximos (X) días me dedicaré a realizar apasionadamente aquello que más amo en la vida”. Y recurre a este compromiso con frecuencia.


Si actualmente no tienes un interés particular sobre algo, entonces es hora de que repases tu lista de sueños pendientes y enciendas la llama de la pasión.


Todos tenemos intereses distintos, y aquí es donde precisamente entra la autoestima. Date el permiso de realizar aquello que siempre has dejado rezagado:


Emprender un negocio, afiliarte a un club de lectura, escribir poesía, aprender a cantar, iniciar (o terminar) una carrera, escalar montañas, salir con tus hijos, etc.


Seguramente ya habrás escuchado aquello de “todos somos únicos e irrepetibles”, bueno pues no sólo es cuestión de tu huella dactilar, sino de tu huella de vida.


Entregar parte de tu tiempo, a una actividad que según tus intereses haga del mundo un lugar mejor, es algo que nadie jamás podrá hacer por ti, sólo tú puedes.


6. Sé compasivo


Durante tu entrenamiento esta será tu oportunidad para dar algo y desprenderte de tu ego. Empieza a dejar huella en la vida de otros sin pedir nada a cambio.


Haz algo con lo que puedas decirte a ti mismo: “Soy una persona tan increíble que puedo contribuir de manera valiosa al bienestar de otras personas”.


Visita un asilo para ancianos, un orfanato, acude de voluntario a un hospital, apoya en los servicios de tu iglesia, planta un árbol, adopta un perrito, etc.


Si tienes hijos, sobrinos o amistades con niños, pídeles que te acompañen y al mismo tiempo estarás haciendo algo que muy pocos hacen: educar con el ejemplo.


7. Diviértete


Planea actividades que te hagan reír y pasarla bien. Dedica un día a la semana a olvidarte de tus preocupaciones, y has todo lo posible por DISFRUTAR DE TI MISMO.


Ve al cine, acude a los bolos, escucha un concierto, prepara un platillo, lee un libro entretenido, sal a pasear con tu mascota, asiste a un lugar desconocido


visita un museo, juega al futbol con tus hijos, prepárale una cena romántica a tu pareja ¡y sedúcela! En fin ¿Cuántas experiencias eres capaz de disfrutar?


Búrlate de tus problemas, aprende a saborear el simple hecho de estar vivo y agradece todas las posibilidades que esto implica, y si, ¡es muy divertido!


Esta actividad (al parecer tan sencilla) para quienes no están acostumbrados a divertirse puede ser todo un desafío. Divertirse es sano, placentero y necesario.


8. Socializa


Proponte salir con otras personas cada fin semana durante los próximos días. Cultiva tu círculo, sal con tus conocidos y aprovéchalos para conocer gente nueva.


No importa si tienes pocos o muchos amigos, lo importante es seleccionar a personas que realmente te estimen y sean una influencia positiva para tu vida.


Aun si crees que no eres una persona muy sociable, o incluso si consideras que no tienes amigos, no te desanimes ¡iniciativa es lo único que necesitas!


infografía buena autoestima


Toma el teléfono y queda con alguien, será suficiente con estar dispuesto y hacer la prueba. Te sorprenderá la cantidad de gente que espera una llamada así.


¿Por qué es tan importante socializar? Simple, porque es una de las experiencias donde más puedes poner en práctica las actividades que ya hemos mencionado.


El hecho de salir con gente positiva te ayuda a retroalimentar la imagen que tienes de ti mismo, conocer a gente nueva te hará sentir interesante y valiente.


Como consecuencia empezarás a sentir una sana adicción por cuidarte y mejorarte cada vez más. Y por supuesto, disfrutarás más la compañía de otras personas.


9. Mentalízate


Mentalizarse significa preparar la mente a través de mensajes que seleccionarás previamente, para despertar o estimular determinadas emociones.


Puedes hacerlo diseñando tú mismo tus mensajes, por ejemplo: “Me amo y me acepto, soy una persona que disfruta de sí misma en cualquier momento”.


Puedes tomar como fuente de inspiración: frases de libros, documentales, películas, entrevistas, biografías, o incluso ¡tus propias experiencias de vida!


Sabrás que has seleccionado el mensaje correcto cuando este te haga sentir de manera especial, y seas capaz de recordarlo y repetirlo con facilidad.


El objetivo de este mensaje es interiorizarlo y reflexionar sobre ello de manera periódica: ¿Por qué me quiero decir esto a mi mismo?, ¿Por qué creo que soy así?…


10. Planifica


Debes concéntrate en la práctica de los mecanismos para fortalecer la autoestima, para que tu mente se adapte por completo a tu nueva autoimagen.


Es indispensable que revises tu agenda, elijas con antelación el tiempo que dedicarás “a quererte” y dosifiques bien tus actividades a lo largo de la semana.


Sin embargo, tampoco debes excederte, el límite para ponerlos en práctica depende de la relación entre tu espacio disponible y tus tareas obligatorias.


Para obtener buenos resultados, será más importante que te centres en la calidad e intensidad de las actividades, que en la cantidad de hits o repeticiones.


mujer feliz


¿Qué puedo hacer después?


La autoestima es un proceso que está siempre en construcción, y como cualquier otra habilidad, nuestras metas deben estar orientadas a la permanencia.


¿Quién se toma la molestia de aprender un nuevo idioma, para después nunca ponerlo en práctica? Sólo aprendemos lo que realmente vamos a utilizar.


El músculo que no se usa se atrofia. El hecho de que hayas aprendido a fortalecer tu autoestima, no significa que ya nunca tendrás que trabajar en ella.


Las habilidades se adquieren con miras a utilizarlas constantemente, hasta que dejan de representar un reto y se convierten en “nuestra forma de ser”.


Fortalecer la autoestima requiere disposición y esfuerzo. No existe una receta para la autoestima eterna, pero si mecanismos para mantenerla.


Si practicas los mecanismos para fortalecer la autoestima con determinación, además de obtener buenos resultados terminarás sorprendiéndote a ti mismo.


Esperamos que esta guía para fortalecer la autoestima te haya resultado útil.

Fuente: ayuda-psicologica-en-linea.com
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